SAL DE LA
TIERRA: SANTO PADRE BENEDICTO XVI
1) Y,
una vez decidido a ordenarse sacerdote ¿nunca tuvo dudas, tentaciones,
nostalgias?
RTA/ Si,
claro que tuve en el sexto año de Teología me encontré a problemas y cuestiones
humanos, nunca dude de lo fundamental, pero tampoco me faltaron las pequeñas
crisis.
OPINIÓN:
En este camino no más en sus inicios se presentan pruebas y cargas que a veces
se cree que es difícil el llevarlas, pero teniendo la confianza y certeza de
que así como DIOS me llamo y eligió para realizar esta misión
también el nos dará las gracias necesarias para llevar a feliz termino la obra
que ha empezado con nosotros.
2) De pequeño
¿qué le habría gustado ser? ¿Tenia a alguien a quien hubiera querido imitar?
RTA/ No
hubo nadie ha quien me hubiese gustado imitar, es muy típico de los niños
querer cambiar de parecer de un extremo a otro. En cierta ocasión vi un
personaje pintado en la pared y pensé “cuando sea mayor quiero ser como él”
pero después vi al Cardenal Faulhaber vestido de color purpura y en seguida
cambie de opinión y decidí que prefería ser algo como así.
OPINIÓN:
En mi vida jamás me hubiese imaginado de sacerdote, en mis proyectos estaba
todo menos servirle a las personas a través del ministro consagrado, y así como
lo menciona el Santo Padre, la vida del vocacionado siempre se ve enmarcada por
personas que ayudan al discernimiento de la vocación para la que el Señor me
tiene llamado.
3) ¿Y cómo
descubrió su vocación? ¿Cómo supo que estaba destinado para esto? En una
ocasión dijo:”yo estaba convencido, aunque no sabría decir por que, de que Dios
quería de mi algo que solo podría llevarlo a cabo ordenándome sacerdote”
RTA/ Fue
un lento proceso que iba tomando fuerza paulatinamente; tenia una vaga idea,
siempre la misma hasta, que por fin tomo
forma concreta. No sabría decir fecha exacta de mi decisión .Lo que si puedo
asegurar es que Dios quiere algo de cada uno de nosotros –de mí también- empecé a sentirla desde muy
joven. Sabía que tenía a Dios y quería algo de mi, ese sentimiento empezó muy
pronto.
OPINIÓN:
Igual que el Sumo Pontífice mi vocación no se dio por algo misterioso o
extraño, fue mas bien ese deseo de corresponderle a Dios al llamado que Él me
estaba realizando, me sentía feliz en
los estudios que estaba llevando a cabo, pero sentía que Dios me tenia
para algo mas, mi corazón estaba inquieto y hasta que no le di la respuesta del
sacerdocio mi alma no quedo satisfecha.
4) ¿Se
lleva bien con su propia vida, le gusta, es un hombre feliz?
RTA/ Si,
estoy muy conforme con mi vida, porque, además, vivir contrariado con la propia
vida o con uno mismo no lleva a nada, no
tienen sentido. Así que estoy muy agradecido de la vida y, sobre todo, ha lo
que ha sido la voluntad de Dios para mi.
OPINIÓN:
Al respecto de esa pregunta me considero
que soy feliz me gusta esto que con la gracia de Dios he construido, las
decisiones que he tomado como las personas con las que me he relacionado.
5) ¿No
necesitara la transmisión de la fe otro tono distinto, que suene de distinta
forma?
RTA/Si,
me parece que debería sonar de otro modo. Lo que importa realmente es que el
predicador tenga relación interior con la Sagrada Escritura, con Cristo vico a
través de la Palabra, y que actualmente este y viva nuestro tiempo, que no huya
de él, que reelabore interiormente la fe. Entonces si logra expresarlo desde lo
profundo de su alma, él nuevo tono saldrá espontáneamente.
OPINIÓN: Estas
palabras del Santo Padre hacen alusión al consejo de Nuestro Señor Jesús,
debemos cimentar nuestra vida sobre la Palabra de Dios, seguir sus consejos,
obedecer sus mandamientos y enseñar a otros hermanos a que cumplan con la
Palabra de Dios.
6) ¿Y
Dios que quiere exactamente de nosotros?
RTA/ Dios
quiere que le amemos, que seamos imagen y semejanza suya. Porque, como dice San
Juan, Él es Amor, y quiere que sus criaturas se asemejen a Él, que escogiendo libremente
amar como Él, y le pertenezcan, para que así resplandezca su Amor.
OPINIÓN:
Lastimosamente nos hemos olvidado del amor la capacidad de amar del hombre se
ha enfriado, para muchos hoy lo único que interesa es un bienestar personal y
el de las personas cercanas, no nos preocupamos del hermano y mucho menos del
mas importante de Dios.
7) Hace algunos
años expreso su esperanza de que en la Iglesia se produjera una especie de
nuevo Pentecostés. ¿Se necesitan católicos mas decididos de serlo? También dijo
en otra ocasión que la Iglesia no necesita mas reformadores, sino mas santos
que, desde la vitalidad de su fe, descubran un nuevo e irrenunciable compromiso
cristiano
RTA/ Vamos
a ver la relación entre los dos
términos: reformador y santo. Un santo ya es un reformador, en el sentido en
que vivifica y purifica la Iglesia. Lo que necesitamos de realidad, son hombres motivados por el cristianismo en lo másíntimo
de su interior y que lo vivan como una gran dicha y esperanza, convirtiéndose
así en personas llenas de amor, a las que nosotros, después llamamos santos.
OPINIÓN:
Hoy día estamos necesitados de personas que vivan realmente el Evangelio, que
encarnen realmente el mandamiento del amor, jóvenes valientes y llenos del
Espíritu Santo que desde el entorno en que viven muestren el rostro de Dios.
8) Señor
Cardenal, ¿Cuál es la verdadera historia del mundo? ¿Qué es lo que realmente
quiere Dios de nosotros? En cierta ocasión usted escribió: <<La historia
esta marcada por una polémica entre el amor y la incapacidad de amar, esa desolación de las almas, propia
de los hombres que solo reconocen valores y realidadescuantificables….Esta
destrucción de la capacidad de amar produce un aburrimiento mortal. Es un
veneno para el hombre. Si se impusiese, destruiría al hombre y al mundo con
él>>
RTA/ Me
remitía a San Agustín, él dijo que era: <<la lucha entre dos amores, el
amor de Dios hasta la renuncia a si mismo y el amor propio hasta la negación de
Dios>>. La historia en conjunto es la lucha entre el amor y la
incapacidad de amar, entre el amor y la negación del amor. Yo creo que el
autentico drama de la historia es que, siempre, en todos los frentes, al final
aparece el mismo planteamiento: un si o un no al amor.
OPINIÓN: Hoy
día el hombre está dando respuesta negativa al amor propuesto por Dios, pero le
damos respuesta positiva a falsos amores que lo único que hacen es vaciarnos y
llenarnos de tristeza, inquietud y que nos roban la paz entre ellos están el
sexo, el consumismo, los vicios.
9) En una
ocasión dijo que la fe cristiana no es una teoría sino un acontecimiento.
RTA/Lo
esencial de Jesucristo no es que haya divulgado unas ideas-cosa que, por
cierto, hizo-; lo realmente importante es que <<yo soy cristiano porque
creo que eso ha acontecido>>. Dios vino al mundo y ha actuado, por tanto,
se trata de una acción, de una realidad, no solo de un conjunto de ideas.
OPINIÓN:
Eso es lo que hoy día nos falta a los cristianos creer realmente que Jesús
actuó y obro de manera real, lamentablemente pensamos que Jesús solo dijo un
mundo de ideas y nada mas. Y nosotros como seminaristas hemos de guiar a las
personas a tener ese encuentro personal, real y verdadero con Jesucristo.
10) ¿No
resulta sumamente agotador el trato diario con Dios? ¿No acaba cansando, harto?
RTA/ Tener
trato con Dios para mi es una necesidad. Tan necesario como respirar todos los
días, como ver la luz o comer a diario, o tener amistades, es parte esencial de
nuestra vida. Pues es lo mismo. Si Dios dejara de existir, yo no podría
respirar espiritualmente. En el trato con Dios no hay hastío posible.
OPINIÓN:
Es la fuerza del Espíritu la que permite que no cojamos monotonía en nuestra
relación con Dios, y si tenemos el corazón dispuesto y somos sinceros con Dios nunca hemos tener
hastío al encontrarnos con Jesús, antes al contrario esta intimidad con Él va aser un aliciente para afrontar nuestro diario vivir.
11) ¿No
le ha fascinado nunca el hecho de haber llegado a ser influyente?
RTA/ Eso
al principio más bien me asustaba, porque, cuando se quiere resaltar algo de si
mismo fácilmente sucede también que
entre demasiado de uno mismo en la tarea. Pero colaborar y ayudar todo lo
posible a la Iglesia en esta difícil situación, es algo que siempre me motiva
mucho.
OPINIÓN:
me llama la atención la segunda parte de la respuesta del Papa de que él desde
lo que puede ofrecer el ayuda la difícil situación de cómo se encuentra la
Iglesia, así también nosotros desde lo poco o mínimo que podamos hacer en pos
de la edificación de la Iglesia será valioso, tanto para Dios como para los
hermanos.
12) Cada
vez son más los que se preguntan si la nave de la Iglesia seguirá navegando en
el futuro. ¿Merece la pena embarcarse?
RTA/ Si,
estoy profundamente convencido de que si. Es esta una embarcación con mucha
experiencia y sin embargo joven. El diagnostico de este tiempo presente
evidencia aun más la necesidad que se tiene de ella. Si esta nave queda
atracada, solo Dios sabe que desastres se derivarían, que derrumbamiento de las
fuerzas espirituales.
OPINIÓN:
Vale la pena es la Iglesia de Cristo, vale la pena embarcarse en esta
institución Divina pero administrada por personas y es el mismo Dios quien en
estos y futuros tiempos va a sostener su Iglesia.
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