EXHORTACIÓN APOSTÓLICA SACRAMENTUM CARITATIS
Tipo
de documento: Exhortación Apostólica Postsinodal
Nombre
en latín del documento: Secramentum Caritatis
Traducción
al español: Sacramento de la caridad
Papa
que lo escribió: Benedicto XVI
Fecha:
22
de Febrero del año 2007
Motivo:
Suscitar
en la iglesia un nuevo impulso y fervor por la Eucaristía, que a su vez se
deriva como sacramento de la caridad.
Síntesis:
La exhortación apostólica Sacramentum
Caritatis realizada por el Sumo Pontífice Benedicto XVI nos hace ver la
importancia que el sacramento de la eucaristía tiene actualmente en la vida de
la iglesia, de la sociedad y en la vida
de cada persona. Este hermoso sacramento instituido por nuestro señor
Jesús en la última cena es
un misterio del amor y de la caridad de Dios para con la humanidad, él cual
requiere un acto de fe para poder ser creído. Al ser aceptado este sacramento
tiene que ser celebrado con la mayor disposición y apertura par recibir del
mismo las gracias infinitas que con él vienen, para que finalmente este misterio pase a ser vida
en nuestra vida.
En este sacramento,
misterio de la fe se centra toda la vida de la Iglesia, es allí donde el mismo
Jesucristo se dona al hombre ofreciéndose como alimento para la vida de todos
sus hermanos, así, se demuestra el amor Trinitario y absoluto de Dios. La
institución de la Eucaristía es el acto supremo de amor y liberación
realizada por Jesús, el Espíritu Santo desciende sobre la ofrendas del pan y vino, las que transforma en el Cuerpo y Sangre del
Señor. Todo el pueblo de Dios reunido en torno al misterio Eucarístico ha de
tener una comunión en su manera de
pensar, obrar y actuar como nos lo
demuestran las primeras comunidades cristianas . La Eucaristía
es el centro y el fin de toda vida sacramental, el amor desbordante por el
misterio de la caridad nos conduce a amar
los otros sacramentos, este deleite se tiene que cimentar en el seno de
la familia, ya que ella juega un papel primordial en la edificación del amor
por el misterio de Cristo, y para que sus hijos realicen la voluntad de Dios. Es
en la Eucaristía donde el matrimonio cristiano encuentra la verdadera unidad, en los otros sacramentos también se ve intrínseco el amor de la
Eucaristía, ella es una pre-gustación de Cristo en su reino glorioso para el
hombre, y en la Virgen María apreciamos perfectamente el modo como Dios a
través de los sacramentos se acerca a la
criatura humana.
Este misterio hermoso
que se ha de creer también se tiene que celebrar, esta fe que decimos tener no
solamente debe recaer en un profesar de labios para fuera, esta se tiene que
manifestar de manera especial en el santo Sacramento de nuestra comunión, el
misterio Pascual de Nuestro Señor Jesús donde se da la plena manifestación del
amor y de la belleza de Dios para con la criatura humana. Como pueblo de Dios y
asamblea orante teniendo como fin ultimo dejarnos hallar por la verdad, estamos
llamados a participar plena y conscientemente de la conmemoración Eucarística,
empezando por los ministros consagrados
quienes se invita mostrar especial
cariño por la celebración Litúrgica. En la Santa Misa se celebra una unión
intrínseca entre todo el rito, el de la celebración de la palabra y la
celebración de la eucaristía, por lo
cual cada parte de la ceremonia requiere de la mejor de las disposiciones y aptitudes,
dando relevancia en las homilías a la Palabra de Dios y teniendo como eje
central la plegaria Eucarística, la cual es el centro y culmen de toda la
Eucaristía. Para vivir a plenitud este Sacramento del amor hemos de tener un espíritu de conversión
permanente que nos lleve a tener ese deseo de configurarnos cada día con
Cristo.
Este Sacramento de caridad nos lleva a procurar el alimento indispensable para nuestros hermanos los enfermos, los presos y los emigrantes. Así como nuestro señor Jesús les replica a los fariseos nos dice a través de nuestro sumo pontífice que para una verdadera celebración se ha de tener disposiciones interiores que se manifiesten en los gestos y palabras realizadas antes, durante y después de la Eucaristía, para que en nuestra cotidianidad se pueda mostrar coherente mente lo dicho por nuestro romano Pontífice nuestra “la vida es transformada progresivamente por los santos misterios que se celebran”. Cabe mencionar que la adoración Eucarística “no es sino la continuación de la celebración litúrgica” en donde se solicita que se tengan estos momentos de encuentro personal o comunitario con el Señor.
Este Sacramento de caridad nos lleva a procurar el alimento indispensable para nuestros hermanos los enfermos, los presos y los emigrantes. Así como nuestro señor Jesús les replica a los fariseos nos dice a través de nuestro sumo pontífice que para una verdadera celebración se ha de tener disposiciones interiores que se manifiesten en los gestos y palabras realizadas antes, durante y después de la Eucaristía, para que en nuestra cotidianidad se pueda mostrar coherente mente lo dicho por nuestro romano Pontífice nuestra “la vida es transformada progresivamente por los santos misterios que se celebran”. Cabe mencionar que la adoración Eucarística “no es sino la continuación de la celebración litúrgica” en donde se solicita que se tengan estos momentos de encuentro personal o comunitario con el Señor.
Este Santo Sacramento
del amor transfigura todos los aspectos de la vida de los cristianos, ya que la
celebración no solo se debe reducir al
momento del rito como tal sino que este admirable sacramento se tiene que
convertir en la realidad del diario vivir del individuo llevando aquello de lo
que se es participe en la celebración. Para vivir a plenitud la cotidianidad es primordial
“recargar” baterías, este nuevo impulso se lleva a plenitud el día domingo, día
de la conmemoración de la resurrección del Señor Jesús, el cual es fuente de
libertad autentica y día de descanso para el cristiano. Para lo cual se
esperaría que “La espiritualidad
eucarística abarque la vida entera” en donde cada persona se le
ofrece la novedad cristiana en su situación existencial, y en donde los
cristianos salen fortalecidos para llevar a cabo el anuncio del mensaje de
salvación, en el trabajo, el estudio,
trasladar la buena nueva a la
cotidianidad, la cual es destinada para
todos los hombres. Como decía el Papa
Pablo VI el mundo esta cansado de los maestros, el desea testigos “Al celebrar
los santos misterios debemos ser testimonios con nuestra vida”
que la sagrada eucaristía sean en tu vida el momento mas importante para ti y tu procesos vocacional
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