sábado, 20 de octubre de 2012

EXHORTACION APOSTÒLICA SACRAMENTUM CARITATIS


EXHORTACIÓN APOSTÓLICA SACRAMENTUM CARITATIS

Tipo de documento: Exhortación Apostólica Postsinodal

Nombre en latín del documento: Secramentum Caritatis

Traducción al español: Sacramento de la caridad

Papa que lo escribió: Benedicto XVI

Fecha: 22 de Febrero del año 2007

Motivo: Suscitar en la iglesia un nuevo impulso y fervor por la Eucaristía, que a su vez se deriva como sacramento de la caridad.

Síntesis:
La exhortación apostólica  Sacramentum  Caritatis realizada por el Sumo Pontífice Benedicto XVI nos hace ver la importancia que el sacramento de la eucaristía tiene actualmente en la vida de la iglesia, de la sociedad y en la vida  de cada persona. Este hermoso sacramento instituido por nuestro señor Jesús en la última cena  es un misterio del amor y de la caridad de Dios para con la humanidad, él cual requiere un acto de fe para poder ser creído. Al ser aceptado este sacramento tiene que ser celebrado con la mayor disposición y apertura par recibir del mismo las gracias infinitas que con él vienen, para  que finalmente este misterio pase a ser vida en nuestra vida.

En este sacramento, misterio de la fe se centra toda la vida de la Iglesia, es allí donde el mismo Jesucristo se dona al hombre ofreciéndose como alimento para la vida de todos sus hermanos, así, se demuestra el amor Trinitario y absoluto de Dios. La institución de  la Eucaristía  es el acto supremo de amor y liberación realizada por Jesús, el  Espíritu Santo  desciende sobre la ofrendas del pan y vino,  las que transforma en el Cuerpo y Sangre del Señor. Todo el pueblo de Dios reunido en torno al misterio Eucarístico ha de tener una  comunión en su manera de pensar, obrar y actuar como nos lo  demuestran las primeras comunidades cristianas . La Eucaristía es el centro y el fin de toda vida sacramental, el amor desbordante por el misterio de la caridad nos conduce a amar  los otros sacramentos, este deleite se tiene que cimentar en el seno de la familia, ya que ella juega un papel primordial en la edificación del amor por el misterio de Cristo, y para que sus hijos realicen la voluntad de Dios. Es en la Eucaristía donde el matrimonio cristiano encuentra la verdadera unidad, en  los otros sacramentos   también se ve intrínseco el amor de la Eucaristía, ella es una pre-gustación de Cristo en su reino glorioso para el hombre, y en la Virgen María apreciamos perfectamente el modo como Dios a través de los sacramentos se acerca  a la criatura humana.

Este misterio hermoso que se ha de creer también se tiene que celebrar, esta fe que decimos tener no solamente debe recaer en un profesar de labios para fuera, esta se tiene que manifestar de manera especial en el santo Sacramento de nuestra comunión, el misterio Pascual de Nuestro Señor Jesús donde se da la plena manifestación del amor y de la belleza de Dios para con la criatura humana. Como pueblo de Dios y asamblea orante teniendo como fin ultimo dejarnos hallar por la verdad, estamos llamados a participar plena y conscientemente de la conmemoración Eucarística, empezando por  los ministros consagrados quienes se invita  mostrar especial cariño por la celebración Litúrgica. En la Santa Misa se celebra una unión intrínseca entre todo el rito, el de la celebración de la palabra y la celebración de la eucaristía,  por lo cual cada parte de la ceremonia requiere de la mejor de las disposiciones y aptitudes, dando relevancia en las homilías a la Palabra de Dios y teniendo como eje central la plegaria Eucarística, la cual es el centro y culmen de toda la Eucaristía. Para vivir a plenitud este Sacramento del amor  hemos de tener un espíritu de conversión permanente que nos lleve a tener ese deseo de configurarnos cada día con Cristo. 

Este Sacramento  de caridad nos lleva a procurar el  alimento indispensable para nuestros hermanos  los enfermos, los presos y los emigrantes. Así como nuestro señor Jesús les replica a los fariseos nos dice a través de nuestro sumo pontífice que para una verdadera celebración se ha de tener disposiciones interiores que se manifiesten en los gestos y palabras realizadas antes, durante y después de la Eucaristía, para que en nuestra cotidianidad se pueda mostrar coherente mente lo dicho por nuestro romano Pontífice nuestra “la vida es transformada progresivamente por los santos misterios que se celebran”. Cabe mencionar que la adoración Eucarística “no es sino la continuación de la celebración litúrgica” en donde se solicita que se tengan estos momentos de encuentro personal o comunitario con el Señor.

Este Santo Sacramento del amor transfigura todos los aspectos de la vida de los cristianos, ya que la celebración  no solo se debe reducir al momento del rito como tal sino que este admirable sacramento se tiene que convertir en la realidad del diario vivir del individuo llevando aquello de lo que se es participe en la celebración. Para  vivir a plenitud la cotidianidad es primordial “recargar” baterías, este nuevo impulso se lleva a plenitud el día domingo, día de la conmemoración de la resurrección del Señor Jesús, el cual es fuente de libertad autentica y día de descanso para el cristiano. Para lo cual se esperaría que  “La espiritualidad eucarística abarque la vida entera” en donde cada persona se le ofrece la novedad cristiana en su situación existencial, y en donde los cristianos salen fortalecidos para llevar a cabo el anuncio del mensaje de salvación,  en el trabajo, el estudio, trasladar la buena nueva  a la cotidianidad, la cual es  destinada para todos los hombres.  Como decía el Papa Pablo VI el mundo esta cansado de los maestros, el desea testigos “Al celebrar los santos misterios debemos ser testimonios con nuestra vida”

1 comentario:

  1. que la sagrada eucaristía sean en tu vida el momento mas importante para ti y tu procesos vocacional

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